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Los niño, las niñas y la cuarentena

Publicado por movimie4 en

Ya llevamos muchas semanas, desde que se suspendieron las clases y los niños y niñas han tenido que permanecer en sus casas confinados, con el fin de resguardar su salud. ¿Esto suena muy básico y conveniente, pero nos hemos preocupado como sociedad de entregar contención a nuestros pequeños y pequeñas en este contexto complejo e incómodo de cuarentena?

Desde el 18 de Octubre que nuestra vida, como habitantes de este país cambió. Ese pueblo dormido, que permanecía trabajando en plena sumisión, abrió sus ojos, y salió a las calles a exigir una “vida digna”. ¿Y desde ese momento, con tanto revuelo, nos hemos preguntado cómo se sienten nuestros hijos e hijas al haber visto tantas protestas y tanto abuso ejercido por las fuerzas policiales, militares y el gobierno? ¿Realmente dimos con las respuestas acordes para explicarles ese nuevo contexto? ¿Alcanzaron ellos y ellas a entender que era el “Estallido Social”, para que ahora podamos explicarles que es una Pandemia? Si para nosotros, los y las adultas, ha sido complicado, imaginemos como ha sido entonces para ellos y ellas.

Y como siempre nos han instalado en la cabeza, que las y los niños son el futuro de la sociedad, poco y nada se valora su existencia. Se invisibilizan Dado que no son considerados “ahora”, sino que “serán más adelante”.

Es preciso tomar consciencia, de manera urgente y empezar a darle la atención que se merece al desarrollo emocional de las y los niños. Por lo que el respeto, la confianza y la empatía, juegan un rol fundamental  para un resultado positivo. Estos tres pilares, se sostienen firmemente en una familia que se entrega afecto, por lo tanto, en familias donde existen peleas constantes y vicios, malos tratos y golpes, es muy difícil establecer un escenario adecuado para un buen desarrollo tanto emocional como cognitivo, considerando que nuestros hijos e hijas deben hacer sus tareas en casa, con la ayuda de un adulto o adulta, que guíe de manera correcta el aprendizaje y que lo invite al descubrimiento a algo nuevo, de lo cual no todos los padres y madres están dispuestos a llevar a cabo o simplemente no le dedican el esmero suficiente, ya sea por tiempo o voluntad.

Durante el día preocupémonos de preguntarle a nuestros niños y niñas, ¿cómo están? ¿Cómo se sienten? Preguntarles si tienen dudas sobre lo que pasa en el mundo, y hagámonos cargos de darle la mejor respuesta posible. También démonos el tiempo de conversar con ellos y ellas sobre las emociones: sobre el miedo, la tristeza, la ansiedad, la felicidad, la preocupación, etc. Que por medio de estas conversaciones, puedan ir descifrando que les pasa con este encierro, que les pasa con no ver a sus amiguitos y amiguitas del colegio, o todas esas cosas que eran antes parte de su rutina. También podemos inventar juegos o actividades más lúdicas para ir canalizando los estados de ánimo: “dibujar como me siento en este momento”, pintar mándalas (junto a música relajante, que podemos encontrar en Youtube) o hacer manualidades, por ejemplo un títere, con un personaje que represente una emoción, y luego de varios personajes, hacer un Teatro de Títeres, etc. Esto se puede hacer con materiales que hay en la casa: calcetines, botones, lana, cartón, tela, entre otros.

Francesco Tonucci, psicopedagogo italiano, nos invita a que usemos la casa como un “laboratorio”, dado que en todos los espacios de la casa hay algo que aprender, dice que la cocina es un buen lugar para hacer un “taller de ciencia”.

Así que, pongámonos creativos y creativas, asumamos el desafío en función de darle la debida contención, que cada niña y niño se merece, en este contexto mundial, que sin duda hará cambiar muchas cosas en nuestro país.

Mariela Salazar

Coordinadora Somos Frente Niñez

Categorías: columnas

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